Isabel Gutiérrez
No había sentido antes la necesidad de representar
paisajes, quizá porque toda mi vida se ha desarrollado
en un medio urbano y no había tenido demasiado
interés por describir formas de la naturaleza.

Pero descubrí un paisaje que hizo brotar en mí la
necesidad de dar un giro a mi trabajo pictórico e iniciar
una nueva andadura. Es Canseco, la tierra de mis
abuelos maternos, situada al norte de León, en la
ladera sur de la Cordillera Cantábrica. Allí encontré
todas las luces posibles, brillantes, plateadas, transpa-
rentes; intensidades tan variadas que incitan a experi-
mentar nuevas formas pictóricas con total libertad.

El entorno de Canseco me parece ideal para ser inter-
pretado y reinventado. He optado por estas dos
formas de expresión porque son las que más se
ajustan a mi sensibilidad y a mi manera de entender
la creación artística.