Lo que más me atrae de la creación pictórica es acto
de interrelacionar formas y colores. De manera que
mi tendencia estética cuando pinto es la abstracción.
Luego, hay etapas en las que me intereso por temas
concretos más ligados a la figuración. Pero siento que
en estas ocasiones me cuesta terminar un cuadro sin
caer en la abstracción de la realidad visual que tengo
ante mis ojos.
En la serie Abstracciones doy rienda suelta a este
gusto por la forma abstracta. Parto de dos fuentes
de inspiración: el propio pensamiento abstracto,
ligado o no a recuerdos visuales figurativos, y la
síntesis abstracta de objetos o espacios reales.
Según los momentos de inspiración elijo una
u otra fuente.