Los que nos dedicamos a la creación de imágenes hemos tenido relación con el dibujo desde
pequeños y supongo que parecidas experiencias en el colegio: Dibujar en
la pizarra por
indicación del profesor, realizar los murales para las fiestas de Navidad, montar los belenes
y retocar figurillas, etc. De esta manera desemboqué en mi
primer espacio artístico,
para mis once años, una catedral del arte, la Escuela de Artes y Oficios número 10 de
Madrid, en c/ Pacífico.
En 1970 comencé Bellas Artes en la UCM, donde conocí a Inmaculada Soler y Jesús Trapote,
mis queridos amigos, magníficos artistas y compañeros de fatigas hasta
la actualidad.
Desde mi primer dibujo han pasado unos cuantos años, y puedo decir que cada día parece
que es el primero de mi actividad artística. Tengo ilusión por
trabajar, iniciar nuevas series
pictóricas y por supuesto estudiar siempre a los grandes maestros.